Habito 4/12- Abril: Gestiona tu estrés

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El nivel de estrés laboral aumenta con la pandemia

Antes de la llegada de la pandemia, los datos de estrés y ansiedad en el entorno laboral eran ya alarmantes, pero la situación provocada por la COVID-19 los ha disparado aún más.

Los datos del estudio Cigna, ‘COVID-19 Global Impact’, muestran que la situación de incertidumbre y los cambios en el entorno laboral han propiciado que el 45% de los españoles en activo reconozca sufrir estrés relacionado con el trabajo. Esto se traduce en un incremento de 9 puntos desde enero (36%) y de 11 respecto a las semanas de confinamiento (34%).

Otro informe realizado por Aegon: «III Estudio de Salud y Estilo de Vida«, señala que las personas que sufren estrés siempre o habitualmente, han estado estresadas en 2020 en mayor medida por motivos laborales (53,30%), lo que supone casi un 14% más que en 2019. Según este informe, uno de cada cinco encuestados dice tener problemas de sueño y de ansiedad y el 40,90% de los encuestados en 2020 señala estar más irascible como consecuencia del estrés. En relación al año anterior, ha aumentado el porcentaje de personas que come más o aumenta de peso debido al estrés (28,10 en 2020 vs. 14,50% en 2019) y han disminuido los individuos que señalan tener tensión o dolores musculares por estrés (30,80% vs. 38,10%).

¿Qué es el estrés laboral y de qué factores depende?

El estrés se define como una reacción fisiológica del organismo ante una situación que la persona percibe como amenazante; es una respuesta automática y necesaria para la supervivencia. Cuando esta respuesta natural aparece en exceso, se produce una sobrecarga de tensión que repercute en todo el organismo, y provoca la aparición de enfermedades y alteraciones de la salud que impiden el normal desarrollo y funcionamiento del cuerpo humano.

El estrés laboral se describe como una serie de reacciones físicas y psicológicas que ocurren cuando los trabajadores deben hacer frente a exigencias ocupacionales, que no se corresponden con sus conocimientos, destrezas o habilidades. Depende de varios factores que van a tener como resultado un mayor o menor estrés.

  • Depende de varios factores que van a tener como resultado un mayor o menor estrés.
    • Demandas del trabajo. A mayores demandas mayor estrés.
    • Capacidad de control de toma de decisiones por parte del trabajador. A mayor capacidad de control menor estrés.
    • Apoyo social, que es la ayuda que pueden dar los superiores y compañeros de trabajo. A mayor apoyo social, menor estrés.
    • Falta de ajuste entre las habilidades y capacidades de trabajador y las exigencias y demandas del trabajo a desempeñar. Cuanto mejor es el ajuste, menor estrés.
    • Falta de equilibrio entre el esfuerzo realizado y la recompensa obtenida.

Existen diferentes medidas preventivas para eliminar o reducir el estrés laboral, ya que como hemos visto, también las causas son múltiples. La intervención se debería realizar desde los dos aspectos: trabajador y organización.

¿Qué acciones pueden implementar las organizaciones para reducir los niveles de estrés de los empleados?

La prevención del estrés debería realizarse en primer lugar desde la organización. Para prevenir el estrés se ha de empezar a intervenir en la fase de diseño, teniendo en cuenta todos los elementos del puesto de trabajo, integrando el entorno físico y social y sus posibles repercusiones para la salud.

  • Algunos de los aspectos organizaciones para prevenir el estrés se basan en:
    • Gestión de tiempo y planificación eficaz
    • Estructurar el trabajo
    • Formaciones y herramientas para el autocontrol emocional.
    • Fomentar la comunicación entre empresa y empleado para responder a sus preocupaciones y necesidades.
    • Garantizar un clima laboral óptimo en el que prime un ambiente de ayuda entre los compañeros.
    • Promover un liderazgo saludable centrado en las personas
    • Favorecer la cohesión de los grupos de trabajo
    • Flexibilizar la jornada laboral para favorecer la conciliación
    • Aumentar la participación de los trabajadores en las decisiones
    • Incorporar hábitos de alimentación saludable
    • Incluir hábitos de actividad física en la jornada laboral
    • Realizar pausas activas
    • Mejorar las condiciones ambientales
    • Capacitar a los trabajadores para la realización de las tareas asignadas

¿Qué hábitos puede incorporar el trabajador para gestionar el estrés de forma individual?

Habito saludable 4/12: gestiona tu estrés

Ya hemos comentado que la prevención del estrés laboral se trabaja primero desde el ámbito organizacional y en segundo lugar trabajando la respuesta individual al estrés.

Si sientes que estás moderadamente estresado, estas son alguna pautas que puedes seguir para gestionar tu estrés diario.

En el caso de que tu estrés sea ya más elevado y tengas el síndrome de burnout, lo mejor es que acudas a un profesional que te pueda acompañar durante el proceso.

1- Muévete, haz deporte

Muévete, pasea, sube escaleras… No hace falta que te entrenes para una maratón, pero tu cuerpo está diseñado para moverse.

Si tienes un trabajo sedentario y pasas el día sentado delante del ordenador, te invito a que pruebes a realizar pausas activas cada 30 minutos: reduce de forma significativa los niveles de estrés, aumenta tu concentración y tu energía. Este hábito lo trabajamos durante el mes de febrero y puedes profundizar más en este enlace.

2- Examina la situación que te estresa y busca soluciones

¿Qué es lo que sientes que no puedes resolver? Mirarlo de frente y ver hasta qué punto tienes capacidad de responder a ello aumenta tu sensación de control y reduce el estrés. Diferencia aquellas cosas sobre las que puedes actuar, y aquellas que escapan a tu responsabilidad. Actúa sobre las primeras y acepta las segundas.

Si, por ejemplo, sientes que tienes muchas cosas para hacer y no te alcanza el tiempo, tal vez puedas pedir ayuda, o rechazar parte de los compromisos adquiridos. Si no es el caso, puedes decidir cuáles son las mejores opciones para abordar esta dificultad: planifica, prioriza, delega, automatiza, pospón lo que no sea tan importante, mejora tu concentración, reduce interrupciones… Siempre hay una parte del problema sobre la que tenemos margen de actuación, revisa cual es y ponte en marcha.

Esta estrategia se trabaja muy bien con la herramienta «circulo de influencia, circulo de preocupación», sobre la que puedes profundizar mas aqui.

3- Aprende habilidades emocionales

Identificar qué sientes y ponerle nombre a la emoción. Entender las causas y los pensamientos que alimentan esa emoción. Aprender a gestionar los impulsos, ver la situación desde otras perspectivas, gestionar la incertidumbre, reducir o eliminar los pensamientos catastrofistas y las creencias irracionales que aumentan tu malestar.

Desarrollar la inteligencia emocional es una herramienta fundamental de tu bienestar. Y, cada vez más empresas apuestan por cursos y talleres enfocados en estas habilidades, que permiten un aprendizaje vivencial y practico para afrontar de la mejor forma posible las diferentes situaciones que vivimos cada día.

4- Realiza actividades que te produzcan bienestar

Cuando estás en modo estrés, focalizas la atención en un mismo punto. Esto hace que pongas mucha energía en dar respuesta a esa situación y te vayas agotando casi sin darte cuenta, hasta que no puedes más. Pensamos que lo mejor que podemos hacer es seguir y seguir con lo que estamos haciendo, sin distracciones.

Sin embargo, desconectar, hablar de otras cosas, dedicar tiempo a tu pasión, escribir, rodearte de naturaleza, ayudar a otras personas… En resumen, realizar actividades que aumenten tu bienestar, es lo que te va a ayudar a reducir tus niveles de estrés. Te permiten volver a llenar las pilas y estar de nuevo concentrado y activo cuando lo vuelvas a necesitar.

5- Come de forma saludable

La alimentación está muy relacionada con el estrés y la ansiedad. Hay personas que tienden a dejar de comer al reducirse su apetito. Otras, por el contrario, utilizan la comida para activar el placer y tener la sensación de reducir el bajón, el estrés… comiendo sobre todo alimentos con alto contenido calórico ricos en azúcar y grasas como chocolates, fritos, bollería…

El problema es que se genera un círculo vicioso, puesto que este tipo de alimentos generan más estrés en el cuerpo, liberando cortisol. Por lo que si sientes que tus niveles de estrés están aumentando, mantener una alimentación saludable va a ayudarte a gestionarlo mejor, que si te dejas llevar por lo que tu cuerpo te pide de forma natural. Si todavía no lo has puesto en marcha te invito a que revises el hábito saludable de marzo, 5 al día.

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